Tiernas batallitas de la abuela

DELICADAS

Es paradójico: las mujeres que retrata Delicadas tienen poco de delicadas. Son de esas hembras de armas tomar; un matriarcado discreto, eso sí, pero no delicado. Mujeres que, pese al contexto bélico que les tocó vivir, no tiemblan al desnudarse para mandarle una foto a su novio al frente, o que apoyan a su hombre aunque éste sea un percusionista pesado que le da la tabarra a todo el pueblo. Tierno y divertido homenaje a nuestras madres, tías o abuelas, aquellas mujeres que vivieron la Guerra Civil, este viaje fragmentado en breverías –marca ya de la casa– escritas y dirigidas por Alfredo Sanzol, mantiene el nivel elevado de su anterior dramaturgia, aunque el tono busque otros territorios.

Como en todo conjunto, hay piezas mejores y peores. Pero el balance ofrece uno de los montajes más agradecidos y sanos que se pueden ver en Madrid. Entre otras razones, porque a Sanzol la contienda le interesa poco: hay más memoria personal que esa otra llamada histórica. Delicadas no transgrede tanto como Sí, pero no lo soy, ni tiene su variedad de situaciones, pero las historias son ingeniosas, algunas muy divertidas, y nos invitan a no olvidar a toda una esforzada generación.

Delicadas no transgrede tanto como ‘Sí, pero no lo soy’, pero las historias son ingeniosas, algunas muy divertidas y nos invitan a no olvidar a toda una esforzada generación

Esas mujeres bravas y decididas encuentran un cuarteto impagable en las actrices de T de Teatre, que funcionan como un buen engranaje, desde el clown más expresivo de Carme Pla a las miradas contenidas de Àgata Roca o la resignación paciente de Mamen Duch. Junto a las cuatro, brillan dos escogidos actores, Jordi Rico y Albert Ribalta. Pero está claro que éste es un retrato con acento femenino.


Autor y director: Alfredo Sanzol. Escenografía: Alejandro Andújar. Vestuario: Alejandro Andújar. Reparto: Mamen Duch, Marta Pérez, Carme Pla, Àgata Roca, Albert Ribalta y Jordi Rico. Teatro Español. Madrid.

Crítica publicada originalmente en La Razón, recogida en Notas desde la fila siete (Mayo 2011).

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