La gran ilusión

"La función por hacer", de Miguel del Arco

LA FUNCIÓN POR HACER

¿Y los sueños, sueños son? ¿Somos reales? ¿Somos al menos más reales que un personaje teatral? O visto al revés, ¿un personaje teatral puede mirarnos por encima del hombro y cuestionar nuestra existencia? Y además: ¿Cuánto tiempo hacía que no se veía en Madrid teatro con mayúsculas, una obra de las que emocionan y hacen que el descreído crea de nuevo? Y, ¿de dónde ha salido una joya así?

La penúltima pregunta tiene respuesta: hacía un año, cuando La función por hacer fue el espectáculo revelación de la temporada en las noches del Teatro Lara. Ahora regresa a Madrid, fichada por el Español para su sala pequeña, y sería injusto dejar de hablar de este maravilloso montaje, una pequeña gran obra que merece ser recordada, sólo por ser un reestreno. En cuanto a la última pregunta, la respuesta tiene ocho nombres: «Esto» surge del talento de sus creadores, Miguel del Arco y Aitor Tejada, y un reparto en estado de gracia.

Todo el reparto brilla y se arroja al vacío hasta dejar al público con el corazón en la boca. Israel Elejalde está perfecto como el más cerebral de los cuatro personajes

Tener Seis personajes en busca de autor de Pirandello como punto de partida ya es un buen comienzo. A partir de ahí se podría firmar una función anodina o una joya. Del Arco hace gran teatro con esta versión libre del texto, jugando con sus actores por cada esquina del teatro, convirtiendo al público en testigo del dilema, uniendo diálogos, solapando reacciones, haciendo, en fin, que cada lágrima, cada respuesta, cada exabrupto sea pura verdad.

Todo el reparto brilla y se arroja al vacío hasta dejar al público con el corazón en la boca. Israel Elejalde está perfecto como el más cerebral de los cuatro personajes que interrumpen un diálogo teatral para reclamar su sitio en la «realidad», pero no lo están menos Bárbara Lennie, como la arrebatada adúltera, o Manuela Paso, que es la mujer dolida y despechada. Sorprende y divierte el chulo y provocador personaje de Raúl Prieto. Y son sobresalientes los trabajos que bordan un inmejorable Cristóbal Suárez y una sarcástica y redonda Miriam Montilla, los dos únicos… ¿reales? En el aire queda el interrogante. De lo que no cabe duda es de que esto es teatro de verdad.


Dramaturgia: Miguel del Arco y Aitor Tejada. Director: Miguel del Arco. Intérpretes: Cristóbal Suárez, Miriam Montilla, Israel Elejalde, Bárbara Lennie, Raúl Prieto, Manuela Paso. Teatro Español (Sala pequeña). Madrid.

Crítica publicada originalmente en La Razón, recogida en Notas desde la fila siete (Abril 2010).

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