El amor no es suficiente

"Ilusiones", de Ivan Viripaev
Los cuatro protagonistas del montaje / Foto: Vanessa Rábade
ILUSIONES

Dani y Sandra, Alberto y Margarita. Dos matrimonios, amigos. Toda una vida juntos de diferentes maneras. Con 84 años, Daniel, en su lecho de muerte, le dice a su esposa, Sandra, lo mucho que la ha amado: ella ha sido su única pasión, su amor verdadero. A continuación, le llega el momento a ella, que hace lo mismo… con el mejor amigo de su marido. Sandra había amado en silencio a Alberto toda su vida. Éste se da cuenta entonces de que a él, sin saberlo, le ocurría igual, y se lo confiesa a su mujer, Margarita. Y ella, después de toda una vida de paciencia y abnegación, ante tanta tontería senil, le miente y le dice que no pasa nada, que al fin y al cabo ella y Daniel llevaban décadas siendo amantes. Continuar leyendo «El amor no es suficiente»

Más vino y menos Platón

"Acastos. ¿Para qué sirve el teatro?", de Ernesto Caballero y el Laboratorio Rivas Cherif del CDN sobre textos de Iris Murdoch
Escena coral de Acastos / Foto: marcosGpunto
ACASTOS. ¿PARA QUÉ SIRVE EL TEATRO?

A riesgo de que me acusen de frívolo, voy a atreverme: Acastos. ¿Para qué sirve el teatro? es una de las obras más interesantes en su planteamiento y a la vez más condenadas a priori a aburrir al espectador sin remisión. Cabe responder a la pregunta del título con otra. En vez de ¿para qué sirve el teatro?, quizá deberíamos preguntarnos ¿qué es el teatro? Y por extensión, ¿qué no es? No sé si puedo responder a la primera fácilmente, pero sí a la segunda: el teatro -entre otras muchas cosas- no es filosofía. Continuar leyendo «Más vino y menos Platón»

El discurso del método de Flotats

Flotats y Ponce, en la obra / Foto: marcosGpunto
VOLTAIRE/ROUSSEAU. LA DISPUTA

Hace ya una década que Josep Maria Flotats ha encontrado un terreno fértil en el que se siente cómodo, y que tan sólo él cultiva en España: un teatro intelectual, casi siempre con pedigrí francés, en el que hay poco riesgo pero mucha idea, vehículos tan interesantes en lo conceptual como previsibles en lo teatral. Es más, sus temas, códigos y leit motivs, como ocurre con tantos artistas, parecen repetirse, copiarse, calcarse unos a otros. Continuar leyendo «El discurso del método de Flotats»

Natascha contra el Joker

Andrea de San Juan y Nacho Sánchez, en la obra /Foto de Luz Soria
LA TRISTEZA DE LOS OGROS

Juega el dramaturgo y director belga Fabrice Murgia en La tristeza de los ogros con una iconografía generacional en la que -ya al final- se incluye al Joker de Batman (el de Heath Ledger, tan perturbador). Es una imagen inquietante, como algunas más de este montaje que nos habla del horror con mayúsculas: las infancias truncadas, las adolescencias convertidas en pesadilla. Y elige dos casos para ello, tan dispares que un primer reparo a la idea de Murgia es conceptual: las juventudes rotas que reúne el montaje son dos caras de una misma moneda, la del horror, pero que se resisten a un tratamiento unitario: o se apuesta a cara o a cruz.

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Cuando Buero descifró Matrix

Escena de En la Fundación / Foto: David Ruano
EN LA FUNDACIÓN

Horror, resistencia, dignidad, mentira, abusos, poder, torturas, locura, ficción, realidad, delación, causas perdidas, causas encontradas…

La Fundación debería ser una lectura y una representación obligadas en la enseñanza media. Buero Vallejo, en general, debería serlo -y también Calderón, Valle-Inclán y algunos más-. Es una obra de ojos abiertos y mente atenta. Como nuestros  responsables de Cultura y Educación prefieren dedicarse a colaborar en la asfixia de ambas, vía impuestos, últimamente, y planes educativos desquiciados (eso ya desde hace décadas), son esfuerzos aislados los que ponen las cosas en su sitio. Bravo, pues, por el Festival de Otoño por esta apuesta y por La Joven Compañía por recuperar el espíritu y la letra del mejor Buero. Continuar leyendo «Cuando Buero descifró Matrix»

Portazo al portazo

Mamen Camacho, como Nora
CASA DE MUÑECAS

Lo mejor que ofrece esta revisión del «clásico» de Ibsen a cargo de José Gómez-Friha y la compañía Venezia Teatro es que será, diría, difícil de olvidar. Se quedará incrustada a la retina como un post-it fucsia a un viejo tomo encuadernado en piel austera. La apuesta estética y tonal es, cuando menos, osada: una fantasía kitsch a medio camino entre la elegancia de Balenciaga y la locura cromática del Alicia en el País de las Maravillas de Burton. Además, es un viaje tragicómico con final inesperado. ¿Inesperado, dice? Esto es Casa de muñecas. ¿No? Continuar leyendo «Portazo al portazo»

Lamento y triunfo de Feuerbach

Pedro Casablanc, como Feuerbach en la obra
YO, FEUERBACH

Feuerbach, actor antaño célebre y ahora de regreso -o acaso desconocido y buscando su lugar, sólo él y el autor conocen la verdad- dice haber hecho los grandes papeles: el Enrique IV, el Otelo y el Falstaff. Y, sobre todo, su querido Torcuato Tasso. Feuerbach, después de siete años fuera de circulación, se presenta en la sala de ensayos a pedir un papel. Continuar leyendo «Lamento y triunfo de Feuerbach»

Más escenas que secretos

 
ESCENAS DE LA VIDA CONYUGAL

En Secretos de un matrimonio, que originariamente fue una serie de mediometrajes rodada en 1973, Ingmar Bergman diseccionó con su ojo maestro la descomposición de un matrimonio perfecto a través de varias escenas. Nada dado al melodrama, el dramaturgo y cineasta sueco urdió uno de los análisis más inteligentes y sensibles que la ficción ha logrado de la realidad cotidiana de la pareja, alejada de lo grueso, lo obvio y lo efectista. Continuar leyendo «Más escenas que secretos»

Qué tristes años 20

EL MAL DE LA JUVENTUD

En contra del tópico de los alegres años 20, Ferdinand Bruckner dibujó en 1926 un cuadro pesimista: los protagonistas de La enfermedad de la juventud (el mal en esta traducción) se entregan al desencanto, el sexo y el victimismo. Los Desirée, Alt, Freder y Marie de la Viena de 1923 reflejan en parte a la actual juventud, aunque ésta parezca más inquieta por saber quién será nominado en el reality de turno que por leer a Novalis. Continuar leyendo «Qué tristes años 20»