Estados lisonjeros

"La vida es sueño", dirigida por Helena Pimenta, CNTC

LA VIDA ES SUEÑO

El montaje de La vida es sueño que acaba de estrenar la Compañía Nacional de Teatro Clásico viene a ser el cierre de un círculo, un fin de ciclo con guiño: cuando Helena Pimenta asumió la dirección de la CNTC en 2012 eligió este mismo título para su debut, con aquella soberbia puesta en escena que tenía a Blanca Portillo devorando el escenario en la piel de Segismundo. Hoy, Pimenta dice adiós para ceder el testigo institucional a Lluís Homar, y el mismo título, de nuevo con versión de Juan Mayorga, sube al escenario. Continuar leyendo «Estados lisonjeros»

Un pulso a la libertad

'Espejo de víctima' de Ignacio del Moral
Rufo y Noguero, en ‘La odiosa’ / Foto: marcosGpunto
ESPEJO DE VÍCTIMA

Casi todo en el nuevo estreno del CDN es atrevido, empezando por su formato: en Espejo de víctima no asistimos a una obra, sino a dos, La lástima y La odiosa, sendas piezas escritas por Ignacio del Moral de 45 minutos cada una -intermedio mediante- que conforman un díptico brutal, ferozmente inteligente y desafiante a todo tipo de convenciones. No las convenciones formales -la dirección de Eduardo Vasco está al servicio del texto, prescindiendo de la tentación de los fuegos artificiales-, pero sí las mentales, las estructuras de lo políticamente correcto y lo esperable. Continuar leyendo «Un pulso a la libertad»

Un Lope de Vega frío

"La estrella de Sevilla", de la CNTC

LA ESTRELLA DE SEVILLA

La Compañía Nacional de Teatro Clásico vuelve a un Lope de Vega –de dudosa atribución, eso sí, pero no hay aquí espacio para discutirla– muy representado, aunque también inquietante, un texto que deja frío al espectador de hoy, una tragedia seca, sin concesiones. Las tropelías del Rey Don Sancho, que ve en el poder un vehículo para sus deseos más bajos, sin atender a razones ni barreras, no encuentran castigo. Continuar leyendo «Un Lope de Vega frío»

Orgullo clásico

"Las manos blancas no ofenden", de la CNTC

LAS MANOS BLANCAS NO OFENDEN

El bueno de Sydney Pollack, que nos dejó hace poco, nos hizo reír con Tootsie. Puede que no supiera que cuatro siglos antes en España triunfaban en los escenarios, los tapados, los travestidos y los enredos de confusión. Eduardo Vasco, al frente de la Compañía Nacional de Teatro Clásico, ha vuelto a apostar por recuperar un texto casi inédito de Calderón. Quizá Las manos blancas no ofenden, que ha estrenado en Almagro, no sea la más brillante de sus comedias. Pero da gusto ver al público rendido ante un montaje que hace pasar un buen rato. Continuar leyendo «Orgullo clásico»

Un cuadro de época

EL PINTOR DE SU DESHONRA

Cualquier lectura que ignore el momento histórico está condenada a la frivolidad. Por eso es imprescindible asumir lo que Calderón impone al final de El pintor de su deshonra dentro del contexto del XVII: el honor del marido sólo se lava con la sangre de la esposa, aunque ésta sea inocente. El pintor del título, Don Juan Roca, sería hoy asesino mediático y la fiel Serafina, raptada por Don Álvaro, víctima. Pero Calderón aplaude el crimen a través de sus personajes, y hoy, por más que se distancie el espectador, es imposible hacerlo. Continuar leyendo «Un cuadro de época»

Buen futuro para la compañía clásica

LAS BIZARRÍAS DE BELISA

Uno de los hechos teatrales más reseñables de 2007 fue el nacimiento de una nueva iniciativa pública, la Joven Compañía Nacional de Teatro Clásico (JCNTC), una especie de «compañía B» paralela a la ya existente Compañía Nacional de Teatro Clásico (CNTC). La idea del actual director de la veterana formación, Eduardo Vasco, merecía a priori todo aplauso. Pero hacía falta ver el resultado. Continuar leyendo «Buen futuro para la compañía clásica»