¡Cómo está el servicio!

"El sirviente", de Robin Maugham
Eusebio Poncela y Pablo Rivero, en el montaje
EL SIRVIENTE

Una gran historia en cine. Una adaptación al teatro. Un divo. En fin. Hay veces que uno empieza por eso, precisamente, por el fin. Aunque claro, conviene siempre lo contrario. Aquí el principio se llama Harold Pinter y Joseph Losey, guionista y director, quienes lo pusieron muy difícil para mejorar la historia de El sirviente, una novela de Robin Maugham que confieso no haber leído. Tampoco había visto la película de Pinter y Losey de 1963, ya ven. Continuar leyendo “¡Cómo está el servicio!”

Cuando maduran los limones

Ron Lalá Crimen y telón
Ron Lalá, en un posado de Crimen y telón
CRIMEN & TELÓN

Supongo que es ley de vida: los artistas evolucionan, buscan y, si son realmente geniales, encuentran, como decía Picasso. Crimen & telón es un montaje redondo, mucho mejor armado, teatralmente, que la mayor parte de los precedentes trabajos de Ron Lalá, esa máquina del humor musical formada por cinco actorazos más un director, Yayo Cáceres, que es ya parte del combo. Tiene homenajes y viajes, respira inteligencia y cultura por los poros. Continuar leyendo “Cuando maduran los limones”

Belleza caprichosa

"Hedda Gabler", de Ibsen, dirigida por Eduardo Vasco, 2015

NOCHE DE REYES

Hedda es un drama en sí misma, al margen de desarrollos o acontecimientos. Es el via crucis de todo ser humano, hombre o mujer, encerrado en una vida que detesta. El problema es que Henrik Ibsen hizo un más difícil todavía. A Nora, de Casa de muñecas, es fácil acercarse con empatía, pese a su dolorosa decisión final. A Ellida, la protagonista de La dama del mar, más aún. Pero la insatisfacción de Hedda, casada con un hombre al que no ama, a su vez porque él no ama más que a sus estudios, así como los hechos que generará, son fruto del capricho y el juego. Continuar leyendo “Belleza caprichosa”

La gran tragedia de la vieja Europa

"El malentendido", de Camus, dirigido por Eduardo Vasco, 2013

EL MALENTENDIDO

«Éste es el fin, mi único amigo, el fin», cantaban The Doors ante el declive de toda una forma de entender la vida. Caía el napalm y en Europa se quemaban sujetadores, mientras Morrison y los suyos, acaso sin saberlo, anunciaban el fin de una época mientras se daban a la evasión poética. Luego no fue para tanto y todo siguió igual o casi, con variaciones históricas y equilibrios de poder. Treinta años antes, como ahora, Albert Camus había asistido a otro fin y otro comienzo. Continuar leyendo “La gran tragedia de la vieja Europa”