Bieito se va por las ramas

FORESTS

El infierno es un lugar turbio”, brama la voz magnética de la cantante Maika Makovski, un torrente de energía conducida a través de  una guitarra, de un teclado, de una garganta que ha debido de beber mucha PJ Harvey. “Nuestra comunidad se ha convertido en una jungla de bestias”, lamenta José María Pou, enfundado en una piel de oso  aquí, convertido en bufón allá, rotundo siempre, gran actor con lo que le echen; “La venganza está en mi corazón, la muerte en mi mano”, declama en elegante inglés George Costigan. Hemos llegado a Tito Andrónico, a la noche, al mal, a las tinieblas del alma, a Macbeth y acaso a lo mejor de Forests. El árbol solitario que preside de la escenografía se eleva, desarraigado, y la tierra inunda y mancha las historias, la vida de hombres y mujeres convertida en estercolero de maldad. Continuar leyendo “Bieito se va por las ramas”

Estrellas Volodia

La sombra del poder

HAMLET

Instalado en su desdicha y su odio, Hamlet deambula por elevadas pasarelas de metal en un palacio contemporáneo que retrata el poder desde las sombras, como si viéramos El ala oeste de la Casa Blanca. El Hamlet de Will Keen, paisano y tocayo de Shakespeare, tiene hermosa, acertada y eficaz traducción y adaptación de María Fernández de Ache, que le guiña un ojo a la actualidad, con voces en off de informativos, y capta la atención pese a su duración y a los recelos iniciales. Continuar leyendo “La sombra del poder”

Estrellas Volodia

Sombras que caminan

MACBETH

Escocia, durante el paréntesis sangriento de Macbeth, es un lugar oscuro y arbitrario en el que la vida nada vale. El teatro contemporáneo ha buscado a menudo aproximaciones estéticas a esta idea: el Macbeth de María Ruiz en 2004 o el de Carles Alfaro en 2008 exploraban territorios similares de angustia y penumbra. Pero la nueva propuesta de Helena Pimenta y la compañía Ur Teatro da un paso más y no sólo reafirma a la directora y los suyos como grandes conocedores de la esencia shakesperiana, sino como creadores capaces de generar sorpresa.

Pimenta emplea un sistema de llamativas proyecciones sobre una suerte de ciclorama de doble capa y logra que los ejércitos, la corte o la aparición de las brujas transmitan desasosiego. Hay algo de muerte, de fantasmagórico, en todos ellos. Parece que fueran, como dice al final Macbeth en sus célebres líneas, sombras que caminan.

En este tétrico “Macbeth” de estética de entreguerras, Pimenta borda una versión ajustada del verso de Shakespeare, que pone al servicio de sus actores

Pimenta explota estos recursos tecnológicos sin olvidar que hace teatro: el actor, en primer plano, logra una combinación que cautiva. En este tétrico Macbeth de estética de entreguerras –las casacas de cuero son la seña de identidad del hermoso vestuario de Rosa García Andújar–, Pimenta borda una versión ajustada del verso de Shakespeare, que pone al servicio de sus actores.

En este apartado llega el “debe” del balance: hace falta más trabajo de entonación en algún caso. José Tomé encabeza la compañía, pero su Macbeth no es la mejor elección, por voz y cadencia. No aparece en ningún momento el guerrero airado y cruel, aunque mejora cuando, ya coronado y en calma, juega con ironía en la corte. Sería un buen Claudio a todas luces. Pero Macbeth exige otro tipo de energía.

A su lado, ganan la potente Lady Macbeth de Pepa Pedroche, provista de maldad sutil –aunque en algún momento se deja llevar también por el aspaviento– y el duro McDuff de Óscar Sánchez Zafra. Que una joven actriz, Belén de Santiago, dé vida a Malcom, tampoco funciona bien. En su conjunto, en cualquier caso, este Macbeth es una brillante y original versión.


Autor: William Shakespeare. Versión y dirección: Helena Pimenta. Escenografía y dirección de audiovisuales: José Tomé. Intérpretes: José Tomé, Pepa. Pedroche, Óscar Sánchez Zafra, Javier Hernández-Simón, Tito Asorey, Belén de Santiago, Anabel Maurín. Teatros del Canal. Madrid. .

Crítica publicada originalmente en La Razón, recogida en Notas desde la fila siete (Diciembre 2011).

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Teatro al cubo en Almagro

LA TEMPESTAD

Como en toda buena fiesta popular, el Festival de Almagro reservó para su último fin de semana la traca final. El viernes, el Corral ofreció la poesía en pequeño formato de unos ya mediofondistas Chapitô –quince años llevan en la carretera–, compañía portuguesa de prestigio, con La tempestad como juguete. La noche permitió la posibilidad de la analogía con el doble programa del Corral de Comedias. A las 20:30 h, antes de los lusos, actuaron los autóctonos Nurosfera, con Canterbury. Continuar leyendo “Teatro al cubo en Almagro”

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Fantástica taberna

FALSTAFF

“Desterrad al orondo Falstaff y desterraréis al mundo entero”, se defiende el susodicho en una de las muchas y geniales líneas que colecciona en Enrique IV. Falstaff, el borracho, el noble cobarde, el alegre y ocurrente amigo de juergas del joven príncipe Enrique, el putero y ladrón, como el propio Shakespeare lo describe, es, más que un personaje, una feliz intromisión en el alma humana, liberada la mirada de prejuicios. Todo eso lo han sabido transmitir Marc Rosich y Andrés Lima en un montaje que, como hizo Orson Wells en el cine, reúne los dos Enrique IV y parte de otros textos shakespearianos. Continuar leyendo “Fantástica taberna”

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No arde Roma

TITO ANDRÓNICO

Buena elección la del Festival de Mérida, que ha invitado a Animalario a estrenar en el Teatro Romano. No se han apagado aún los ecos de su formidable Urtain y es una de las compañías del momento. Acierto también con el texto: el certamen propuso, con lógica, Tito Andrónico: la tragedia más violenta de Shakespeare parecía escrita para el estilo incendiario de Andrés Lima y compañía. Continuar leyendo “No arde Roma”

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Salir o no salir, ésa es la cuestión

HAMLET

Por fin: cinco siglos y miles de versiones, y ninguna había entendido hasta ahora que lo que Hamlet necesitaba era una noche loca con Laertes, Horacio y compañía, dando y recibiendo -Ofelia incluida–, en un totum revolutum digno del más clandestino cuarto oscuro. Menos mal que Tomaž Pandur se ha empeñado en poner todo su talento –y es una pena, porque tiene mucho– al servicio de sus obsesiones sexuales, como ya hiciera en Infierno. Más que ser o no ser, parece que el dilema de su Hamlet estuviera entre salir o no salir… del armario. Continuar leyendo “Salir o no salir, ésa es la cuestión”

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Consejos para un cómico

HAMLET

Bellos consejos los que da el Príncipe Hamlet al cómico que contrata para dejar con la vergüenza al desnudo a su madre adúltera y su tío asesino: “Dirás este pasaje en la forma que te le he declamado yo: con soltura de lengua, no con voz desentonada, como lo hacen muchos de nuestros cómicos. (…) Ni manotees así, acuchillando el aire: moderación en todo; puesto que aun en el torrente, la tempestad, y por mejor decir, el huracán de las pasiones, se debe conservar aquella templanza que hace suave y elegante la expresión. (…) Ni seas tampoco demasiado frío; tu misma prudencia debe guiarte”. Continuar leyendo “Consejos para un cómico”

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Los páramos del horror

MACBETH LADY MACBETH

Cada Macbeth que llega a los escenarios, casi cada gran tragedia de Shakespeare, es motivo de alegría y recelo. Tantos han sido los montajes faltos de pulso –como el último que se vio en Madrid, protagonizado por Eusebio Poncela–, que el espectador va al teatro con poca fe. Encontrarse con un gran espectáculo, ambicioso y repleto de energía como es el de Carles Alfaro, pese a sus fallos, reconcilia al amante del teatro con la capacidad de la escena española para abordar este inmenso texto. Continuar leyendo “Los páramos del horror”

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El Alcón y los lobos

REY LEAR

Oscuro como una lobera, así es este Rey Lear de Gerardo Vera en el Centro Dramático Nacional. Al fin y al cabo, de eso habla Shakespeare, de lobos, o de hombres que son lobos para el hombre. Como las hijas de Lear, Gonerill y Regan -estupendas Carme Elias y Cristina Marcos, la mejor del reparto-, que humillan y abandonan a su anciano padre tras ganárselo con palabras. Lobo hambriento es Oswald -muy bien también un poderoso y magnético Jesús Noguero-, que reclama con engaños y traición a su propia familia lo que el nacimiento le negó. El bien y el mal, el poder, la ambición, la lealtad, la traición, todo está en El Rey Lear. Continuar leyendo “El Alcón y los lobos”

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