Yourcenar, entre las llamas y los ‘flashes’

FUEGOS

Herida por un amor no correspondido, Marguerite Yourcenar acudió en 1935 al mundo griego para encontrar en sus arquetipos y sus mitos los pilares del edificio de su desazón. Fuegos fue una colección de prosas líricas de profundo aliento poético. «Cuando estás ausente, tu figura se dilata hasta el punto de llenar el universo. Pasas al estado fluido, que es el de los fantasmas. Cuando estás presente, tu figura se condensa; alcanzas las concentraciones de los metales más pesados, del iridio, del mercurio. Muero de ese peso, cuando me cae en el corazón», le dice al hombre al que dedicó este oratorio, su dios terrenal que, como Aristógiton, prefirió a otro hombre. Continuar leyendo “Yourcenar, entre las llamas y los ‘flashes’”

Estrellas Volodia

Bieito se va por las ramas

FORESTS

El infierno es un lugar turbio”, brama la voz magnética de la cantante Maika Makovski, un torrente de energía conducida a través de  una guitarra, de un teclado, de una garganta que ha debido de beber mucha PJ Harvey. “Nuestra comunidad se ha convertido en una jungla de bestias”, lamenta José María Pou, enfundado en una piel de oso  aquí, convertido en bufón allá, rotundo siempre, gran actor con lo que le echen; “La venganza está en mi corazón, la muerte en mi mano”, declama en elegante inglés George Costigan. Hemos llegado a Tito Andrónico, a la noche, al mal, a las tinieblas del alma, a Macbeth y acaso a lo mejor de Forests. El árbol solitario que preside de la escenografía se eleva, desarraigado, y la tierra inunda y mancha las historias, la vida de hombres y mujeres convertida en estercolero de maldad. Continuar leyendo “Bieito se va por las ramas”

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