Picaresca con luces y sombras

Escena de El Rufián viudo llamado Trampagos

DOS NUEVOS ENTREMESES, “NUNCA REPRESENTADOS”

La picaresca es tan nuestra como el esperpento. O como el vino y el queso. Qué se le va a hacer, no somos suecos y nos cabreamos con la corrupción pero celebramos a los rufianes cuando nos hacen reír (no, los que hora menudean en hemiciclos no hacen reír, hablo de los otros). Hoy, como ayer, funciona el género ‘aperitivo’, y da gusto comprobar que el espectador de smartphone se identifica con la germanía –el lenguaje del hampa del Siglo de Oro- y los trasiegos de sus sinvergüenzas. Continuar leyendo “Picaresca con luces y sombras”