La Tristura contra Garfio

"Cine", de La Tristura
CINE

Es muy complicado hablar de algunos asuntos sin caer en la lágrima fácil, en la edulcoración tramposa o el recurso a la emoción. Por eso, Cine tiene un interés de entrada loable: La Tristura ha abordado uno de los mayores escándalos -al menos debería serlo- que aún siguen sin tener un eco total en España, el de los niños robados durante el franquismo y los primeros años de la democracia. Y lo ha hecho con Cine, una historia narrativa, un viaje personal que no acentúa el dolor, que fluye y permite acercarse a los personajes con reposo, sin que -salvo quizá en una escena, la del cara a cara con un juez responsable de los robos- el sesgo convierta a esta interesante propuesta teatral en teatro doctrinario. Es combativo, sí, pero no deja de haber una mirada teatral y reflexiva.

Continuar leyendo “La Tristura contra Garfio”

Estrellas Volodia

Crematorio a la soriana

"Los Mariachis", de Pablo Remón
Los cuatro protagonistas de la obra / Foto: La Abducción
LOS MARIACHIS

Hace poco descubrí a Pablo Remón en la bella, divertida y melancólica obra El tratamiento, aunque el autor y director llevaba ya unos cuantos títulos estrenados, montajes de los que quienes van más al teatro que yo no paraban de hablar (Barbados etcétera, La abducción de Luis Guzmán…). Los Mariachis es la nueva producción de Remón y en ella se encuentra de nuevo un talento singular para la narración y una sensibilidad extraña capaz de mezclar con acierto la comedia más bárbara con la tristeza. A todo ello, Remón suma aquí la radiografía de la España de la corrupción con un relato de políticos que meten la mano en la caja, fiestas rurales con cabezudos, pueblos que agonizan en la meseta soriana, cocaína y granjas de avestruces. Y, de nuevo, el resultado es una obra que merece la pena no perderse. Continuar leyendo “Crematorio a la soriana”

Estrellas Volodia

Femenino plural

EL MANUAL DE LA BUENA ESPOSA

Alejada de la memoria histérica, la idea de El manual de la buena esposa, un repaso a la España de la Sección Femenina del franquismo que marcó la vida de tantas mujeres, se revela fresca y acertada. Una prueba es que el público ríe a base de bien con este popurrí de doce escenas que, como un Florido Pensil de amas de casa y jóvenes casaderas, ha escrito con ingenio un sexteto cargado de talento. Continuar leyendo “Femenino plural”

Estrellas Volodia

Sanzol, el selenita

EN LA LUNA

Hay pocos creadores jóvenes en las artes escénicas españolas con un universo propio tan claramente definido como el de Alfredo Sanzol. En los últimos años ha patentado una fórmula que tiene como señas de identidad un teatro construido sobre sketches y un humor fino de tintes sociales y familiares. El dramaturgo y director busca una narración costumbrista, alejada de la tentación de lo grueso pero sin pelos en la lengua: en un momento de Sí, pero no lo soy, dos lolitas provocadoras jugaban del vocablo, y en otro de este nuevo espectáculo, En la luna, dos niños abordan sin tabúes la vida sexual de sus padres. Los diálogos y las situaciones del autor navarro son tiernos y bruscos, un punto marcianos y a la vez perfectamente verosímiles. Continuar leyendo “Sanzol, el selenita”

Estrellas Volodia

Tiernas batallitas de la abuela

DELICADAS

Es paradójico: las mujeres que retrata Delicadas tienen poco de delicadas. Son de esas hembras de armas tomar; un matriarcado discreto, eso sí, pero no delicado. Mujeres que, pese al contexto bélico que les tocó vivir, no tiemblan al desnudarse para mandarle una foto a su novio al frente, o que apoyan a su hombre aunque éste sea un percusionista pesado que le da la tabarra a todo el pueblo. Tierno y divertido homenaje a nuestras madres, tías o abuelas, aquellas mujeres que vivieron la Guerra Civil, este viaje fragmentado en breverías –marca ya de la casa– escritas y dirigidas por Alfredo Sanzol, mantiene el nivel elevado de su anterior dramaturgia, aunque el tono busque otros territorios. Continuar leyendo “Tiernas batallitas de la abuela”

Estrellas Volodia

Café del bueno

SÍ, PERO NO LO SOY

No está mal, para variar, ir al Centro Dramático Nacional y tener la sensación de que se ha equivocado uno y en vez del solemne Teatro María Guerrero se ha colado, sin querer, en alguna sala alternativa de Lavapiés. Sólo la cuidada escenografía de Sí, pero no lo soy, que firma Alejandro Andújar -y que recrea con lujo uno de esos bares decadentes de los años sesenta, con bola de discoteca, espejos por doquier y asientos tapizados en rojo- confirma al espectador que está en el principal teatro público, aunque éste haya sido “ocupado”, para bien, por una compañía curtida en otros territorios. Continuar leyendo “Café del bueno”

Estrellas Volodia