Ortodoxia pinteriana

VIEJOS TIEMPOS

Da la sensación de que abordar un texto de Harold Pinter ha de convertirse en un ejercicio de distancia, un tira y afloja verbal entre criaturas de hielo. Es una opción, inapelable, pero no necesariamente la única. En ese sentido, este Viejos tiempos que dirige Ricardo Moya es un montaje tan correcto como ortodoxo. O al menos, sigue lo que podríamos llamar la ortodoxia pinteriana. Deeley y Kate, que reciben la visita de Anna, están tan alejados entre sí como de la enigmática amiga, de cuyo pasado común  irán recuperando diferentes perspectivas con las que el Nobel británico evidenció la fragilidad de lo evidente.

Moya, que fue protagonista de un Regreso al hogar brillante –aquel en un código similar, aunque caminara por el filo de un estilo más libre– lo escenifica con una total ausencia de contacto humano: sus protagonistas no llegan a rozarse, apenas mueven un músculo y casi no se levantan de los sillones de diseño «vintage» salvo para servirse una copa. Su flema, su aparente impasibilidad, parece decirnos que las palabras son lo único importante. Pero no deberían serlo: para eso existen las lecturas dramatizadas o, sencillamente, la lectura.

Emma Suárez encuentra la horma de Anna, un espíritu más libre al que la actriz, la mejor “inter pares”, dota de cierto encanto escapándose, de forma casi imperceptible, del hieratismo de la propuesta

En cualquier caso, Moya domina la puesta en escena técnica y  realiza un gran trabajo con su reparto, saca lo mejor de Ariadna Gil y José Luis García Pérez. Ella, sumisa y misteriosa como el texto parece presentar a Kate; él, algo más prepotente, como imaginamos a Deeley; y en Emma Suárez encuentra el director la horma de Anna, un espíritu más libre al que la actriz, la mejor “inter pares”, dota de cierto encanto escapándose, de forma casi imperceptible, del hieratismo de la propuesta.


Autor: Harold Pinter. Dirección: Ricardo Moya. Escenografía e iluminación: Javier Ruiz de Alegría. Reparto: Emma Suárez, Ariadna Gil, José Luis García Pérez. Teatro Español (Sala pequeña).  Madrid

Crítica publicada originalmente en La Razón, recogida en Notas desde la fila siete (Abril 2010).

Estrellas Volodia

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Verificado por MonsterInsights