Lamento y triunfo de Feuerbach

Pedro Casablanc, como Feuerbach en la obra
YO, FEUERBACH

Feuerbach, actor antaño célebre y ahora de regreso -o acaso desconocido y buscando su lugar, sólo él y el autor conocen la verdad- dice haber hecho los grandes papeles: el Enrique IV, el Otelo y el Falstaff. Y, sobre todo, su querido Torcuato Tasso. Feuerbach, después de siete años fuera de circulación, se presenta en la sala de ensayos a pedir un papel. Continuar leyendo “Lamento y triunfo de Feuerbach”

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Mil y una noches más

LOS CUENTOS DE LA PESTE

Máscaras fuera: desengañémonos, por más que pudiéramos estar ante una obra prometedora por muchos motivos, la expectación ante Los cuentos de la peste estaba servida desde que Mario Vargas Llosa decidió subirse a un escenario por cuarta vez, la primera para hacer teatro con todas sus letras –en las anteriores había en él aún algo de narrador que no da el paso de vivir la escena como un cambio de piel–. Tenía y no tenía razón Joan Ollé, el director fetiche del novelista y dramaturgo, cuando dijo que Vargas Llosa no ganará un Max. Pero no por gremialismo. Continuar leyendo “Mil y una noches más”

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La sombra del poder

HAMLET

Instalado en su desdicha y su odio, Hamlet deambula por elevadas pasarelas de metal en un palacio contemporáneo que retrata el poder desde las sombras, como si viéramos El ala oeste de la Casa Blanca. El Hamlet de Will Keen, paisano y tocayo de Shakespeare, tiene hermosa, acertada y eficaz traducción y adaptación de María Fernández de Ache, que le guiña un ojo a la actualidad, con voces en off de informativos, y capta la atención pese a su duración y a los recelos iniciales. Continuar leyendo “La sombra del poder”

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Fantástica taberna

FALSTAFF

“Desterrad al orondo Falstaff y desterraréis al mundo entero”, se defiende el susodicho en una de las muchas y geniales líneas que colecciona en Enrique IV. Falstaff, el borracho, el noble cobarde, el alegre y ocurrente amigo de juergas del joven príncipe Enrique, el putero y ladrón, como el propio Shakespeare lo describe, es, más que un personaje, una feliz intromisión en el alma humana, liberada la mirada de prejuicios. Todo eso lo han sabido transmitir Marc Rosich y Andrés Lima en un montaje que, como hizo Orson Wells en el cine, reúne los dos Enrique IV y parte de otros textos shakespearianos. Continuar leyendo “Fantástica taberna”

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Flotats, el gran insolente

BEAUMARCHAIS

En manos adecuadas, los grandes personajes ofrecen posibilidades dramatúrgicas a su escala. Brecht engrandeció, si cabe, a Galileo, y Casona a Quevedo, dotándoles de ese soplo de vida que el aséptico ensayo histórico proscribe y el teatro exige. Beaumarchais, en ese sentido, es una biografía –y lo es más que los ejemplos anteriores–, pero ante todo un retrato, el de un hombre apasionante y apasionado por todo: las mujeres, la literatura y la política. Y, por encima de todo, la vida y la libertad. Continuar leyendo “Flotats, el gran insolente”

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El poder de los actores

EL ARTE DE LA COMEDIA

El arte de la comedia podría titularse Arte viejo de hacer comedias. No porque sea canon de nada, como el arte nuevo de Lope de Vega, sino por el retrato de un oficio antiguo que el sabio Eduardo de Filippo, autor (de Filomena Marturano, entre otras obras), pero antes cómico de la legua, traza con delicadeza y humor. También con melancolía, aunque ésta aparezca esbozada en un enredo pirandelliano y divertido, por más que Campese, el director de la compañía que protagoniza el texto, trasunto del propio De Filippo, se empeñe en negar al autor de los seis personajes «en busca de». Continuar leyendo “El poder de los actores”

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