Caras nuevas en la oficina de Tolcachir

TERCER CUERPO

Hace casi tres lustros, un joven director argentino llamado Claudio Tolcachir sorprendió a los espectadores españoles con un montaje diferente, original, inquietante y rabiosamente divertido sin ser una comedia convencional: La omisión de la familia Coleman. Aquel universo de personajes atrapados en conversaciones banales y miserias cotidianas que poco a poco iba construyendo un sentido, encarnados por los sobresalientes actores de la compañía bonaerense de Tolcachir, Timbre 4, encandiló a crítica y público en el Teatro Pradillo,  y fue recuperado y seguido después en el Teatro Español por otros dos títulos que, junto a La omisión, conformaron una trilogía memorable: Tercer cuerpo y El viento en un violín. El propio Tolcachir ha vuelto ahora en Madrid al segundo de los montajes en una nueva producción, esta vez con un reparto prácticamente español. Continuar leyendo “Caras nuevas en la oficina de Tolcachir”

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Sanzol no se deja comprar

AVENTURA!

Dice en sus notas Alfredo Sanzol que ha escrito «Aventura!» porque está enamorado de su familia, de sus amigos, de la gente con la que trabaja; porque no quiere emigrar ahora. Parece una perspectiva vitalista. Y es cierto que en su nueva y divertidísima empresa como autor y director, en el sentido más amplio del término, se rebela contra las fuerzas que nos zarandean en la crisis global que vivimos, encarnadas en la figura de un empresario chino que quiere comprar una compañía de Barcelona. Continuar leyendo “Sanzol no se deja comprar”

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Piensan, luego existen

EL RÉGIMEN DEL PIENSO

La Zaranda llega al Centro Dramático Nacional y, al contrario que otros, que se difuminan en el encargo o quedan empequeñecidos por la responsabilidad, los de Jerez ofrecen su mejor cara, insobornable y libérrima. Son muchos años, dirán, y no vamos ahora a vendernos por menos de nada. Los autores de Los que ríen los últimos, Homenaje a los malditos o Nadie lo quiere creer no han cambiado, fieles a una concepción del teatro en la que no tiene cabida el realismo ni la narrativa, pero se ríen también del post dramatismo, como si dijeran: eso lo llevamos nosotros haciendo toda la vida sin tanto ruido. Eso sí, hay que tener actores: grandes Paco Sánchez, Gaspar Campuzano y Enrique Bustos, y muy bien adaptado a sus códigos el fichaje, Javier Semprún. Continuar leyendo “Piensan, luego existen”

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Importancia relativa

LA IMPORTANCIA DE LLAMARSE ERNESTO

Otra vez La importancia de llamarse Ernesto. Bien, nunca está de más disfrutar del repertorio más incontestable de Oscar Wilde, un enredo de personajes de la alta sociedad que tiene el récord de respuestas ocurrentes por página. Apunten ésta de Algernon, el soltero empedernido: «Todas las mujeres llegan a parecerse a sus madres. Ésa es su tragedia». Hay poco que decir del texto, bien adaptado por Alfredo Sanzol y José Padilla. Sanzol, autor navarro de comedias con sello personalísimo como Sí, pero no lo soy, dirige aquí a sus paisanos, la compañía del Teatro Gayarre, en una producción cuidada con escenografía floral y vestuario victoriano de Alejandro Andújar, en el que desentonan detalles como los pendientes y las melenas masculinas. Continuar leyendo “Importancia relativa”

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La otra gran familia de Tolcachir

TERCER CUERPO

Tras La omisión de la familia Coleman, el mini-ciclo dedicado por el Teatro Español al director argentino Claudio Tolcachir acoge Tercer cuerpo. El título remite a una vieja oficina que acumula carpetas y pierde sentido con los años: ya nadie manda cartas escritas y sus tres empleados, Sandra, Moni y Héctor -soberbios actores Melisa Hermida, Daniela Pal y José María Marcos-, languidecen en su cotidianeidad. Continuar leyendo “La otra gran familia de Tolcachir”

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Obama lo tiene crudo

NOVIEMBRE

Otro gallo hubiera cantado el pasado noviembre para Barack Obama si enfrente hubiera tenido a Charles “Chuck” Smith y no al sosainas de John McCain. Y, sin duda, el mundo habría salido perdiendo, aunque nos habríamos reído mucho. Porque el ficticio presidente estadounidense de la más reciente aportación de David Mamet a Broadway, November (2008), es un canalla egoísta, codicioso, homófobo, violento, beligerante, insolidario, extorsionador, totalitario y amoral, entre otras cosillas. Pero no tiene un pelo de tonto. Y eso lo convierte en un pantagruel de la democracia, inverosímil pero irresistible. Continuar leyendo “Obama lo tiene crudo”

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