AUTO DE LOS REYES MAGOS
Hace tiempo que Ana Zamora y su compañía Nao d’Amores dejaron de ser una estrella fugaz. Empeñada en recuperar y enseñar con paciencia, Zamora ha consolidado un género que cabría llamar, no sin ironía, «nuevo». Lo suyo es arqueología de nuestro repertorio medieval y barroco, dicho como elogio (¿por qué se ha empeñado la modernidad en devaluar a esta profesión? Todo niño soñó ser Indiana Jones en algún momento; otros, más tarde y menos niños, Champollion o Schliemann). Revivir un teatro olvidado por el mercado, perdido casi en archivos y bibliotecas, puede hacerse desde el academicismo o desde el placer. Continuar leyendo “Una estrella en el firmamento”


io Lepage. Y no por cercanía estética, sino por su duración. El canadiense se alarga hasta las ocho horas y media, casi nueve, de función (dos de ellas se reparten entre varios descansos). Se dice pronto.