Otra joya oculta de Lope

Ernesto Arias y David Boceta, en la obra / Foto: EFE/Mariano Cieza Moreno
¿DE CUÁNDO ACÁ NOS VINO?

Las jornadas en el pueblo manchego de Almagro tienen algo de tradición, de acto recurrente, pero también casi siempre algo de descubrimiento. No deja de sorprender el tesoro de nuestra litaratura dramática que permanece escondido hasta que determinados esfuerzos demuestran que puede ser cercano, divertir y emocionar al público de hoy. Si Lope de Vega necesita pocas presentaciones, no ocurre así con algunas de sus obras más desconocidas, como esta ¿De cuándo acá nos vino? que la Compañía Nacional de Teatro Clásico ha elegido para cerrar temporada.

El pasado viernes, el público que asistió al Hospital de San Juan, en esta 32 edición del Festival de Almagro, disfrutó con una nueva apuesta por el descubrimiento de un repertorio que no debería caer en el olvido.

¿De cuándo acá…? es una comedia de madurez del Fénix de los Ingenios –la estrenó en 1615 y la publicó en 1633– de verso ágil y hermoso, un divertimento osado en el que Lope propone juegos de amor entre un soldado llegado a Madrid de los tercios de Flandes y un dúo de rivales femeninas formado por madre e hija.

Un divertimento osado en el que Lope propone juegos de amor entre un soldado llegado a Madrid de los tercios de Flandes y un dúo de rivales femeninas formado por madre e hija

Si al final, como era costumbre, se imponía la solución de compromiso, durante buena parte de este delicioso texto –en versión diáfana de Rafael Pérez Sierra–, Lope juega al equívoco y la provocación con un duelo inolvidable entre doña Ángela (la hija) y doña Bárbara (la madre), ambas prendadas de un caradura con encanto, el alférez Leonardo. Hay indianos e indios, capitanes y nobles, criados y esclavillas, en este fresco vivo y de verso juguetón que bien merece más vida en nuestros escenarios.

Con esta obra, la CNTC, que dirige Eduardo Vasco, cierra el curso 2008/2009, y es buen momento para hacer balance; este estreno, confiado a un director nuevo en la compañía, el canario Rafael Rodríguez, sirve como reflejo del momento que vive la formación: Rodríguez firma un montaje hermoso y ameno, y demuestra ser un buen director de actores.

La CNTC se nutre, además, por vez primera, de la cantera creada hace dos años, la Joven Compañía, con resultados notables. El más llamativo: el talento de Eva Rufo

Parece haber captado la esencia de trabajos como Las manos blancas no ofenden, La noche de San Juan o La comedia nueva o el café –otro texto poco habitual–. Contribuyen a ello un vestuario, iluminación, música y escenografía tan funcionales como de discreta elegancia, con la firma, respectivamente, de Pedro Moreno, José Manuel Guerra, Alicia Lázaro y José Manuel Castanheria.

La CNTC se nutre, además, por vez primera, de la cantera creada hace dos años, la Joven Compañía, con resultados notables. El más llamativo: el talento de Eva Rufo, una joven actriz en eclosión a la que conviene seguir. Tras Las bizarrías de Belisa y La noche de San Juan, confirma su excepcional momento con su papel de Doña Ángeles. Pero también David Boceta, que da vida al pícaro militar protagonista, o Alejandro Saá, como un divertido criado americano. Junto a ellos, el sólido equipo que ha forjado esta compañía: Pepa Pedroche, Toni Misó, Miguel Cubero, Joaquín Notario


Autor: Lope de Vega. Versión: Rafael Pérez Sierra. Director: Rafael Rodríguez. Vestuario: Pedro Moreno. Escenografía: José Manuel Castanheira. Dirección musical: Alicia Lázaro. Intérpretes: Eva Rufo, Pepa Pedroche, David Boceta, Ernesto Arias, Joaquín Notario, Toni Misó, Miguel Cubero, Alejandro Saá, Isabel Rodes, José Luis Santos… Hospital de San Juan. Festival de Almagro. Almagro (Ciudad Real).

Crítica publicada originalmente en La Razón, recogida en Notas desde la fila siete (Julio 2009).

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *