Vasos comunicantes

TODO ES ENREDOS AMOR

Como las estancias contiguas unidas por un pasadizo secreto que propician el laberinto cómico-galante de Todo es enredos amor, en esta etapa de la Compañía Nacional de Teatro Clásico también funciona la teoría de los vasos comunicantes: la idea de contar con unos veteranos invitados como Meridional Teatro para dirigir a la Joven Compañía –la «cantera», todo actores por debajo de 30 años–, aunque sea con un autor áureo “desconocido” como Diego de Figueroa y Córdoba (es su “debut” en la CNTC), da frutos en un montaje divertido y ágil, con verso bien dicho y un sorprendente bloque actoral. Continuar leyendo “Vasos comunicantes”

Estrellas Volodia

En la soledad de los campos de algodón

En la soledad de los campos de algodón

GATA SOBRE EL TEJADO DE ZINC CALIENTE

No es extraño que a alguien tan fascinado por el poder y sus abusos, aunque habitualmente sea desde la épica (ahí están sus adrenalínicos Ricardo III, Julio César y Ubú), como es Àlex Rigola le haya interesado el retrato de familia derrumbándose que es Gata sobre tejado de zinc caliente de Tennessee Williams, un damero maldito en el que siempre falta una palabra -la innombrable atracción homosexual entre Brick y Skipper- y en el que otras muchas se lanzan a la cara, creando una pantalla de ruido que esconde una terrible incomunicación. Continuar leyendo “En la soledad de los campos de algodón”

Estrellas Volodia

Rodrigo García, qué cruz

GÓLGOTA PICNIC

Marcharse de un espectáculo de Rodrigo García no tiene nada de particular. Hombre, quizá hacerlo a los diez segundos de que haya comenzado la cosa, como hizo un espectador en la función que vio quien firma, sea un pelín exagerado. Para eso, se queda uno en casa. O, si se ve venir el bodrio, se aguanta un poco, diez minutillos por ejemplo, para llegar hasta el momento en el que el autor y director empieza a insultar a Cristo a través de sus actores. Que es tanto como decir que lo hace él mismo, porque Gólgota Picnic es un oratorio a cinco voces herético («yo soy el ángel caído», provoca el hispanoargentino) sobre la religión cristiana, su nueva obsesión después de años de investigar teatralmente con feroces autopsias del capitalismo y el consumismo. Continuar leyendo “Rodrigo García, qué cruz”

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Flotats, el gran insolente

BEAUMARCHAIS

En manos adecuadas, los grandes personajes ofrecen posibilidades dramatúrgicas a su escala. Brecht engrandeció, si cabe, a Galileo, y Casona a Quevedo, dotándoles de ese soplo de vida que el aséptico ensayo histórico proscribe y el teatro exige. Beaumarchais, en ese sentido, es una biografía –y lo es más que los ejemplos anteriores–, pero ante todo un retrato, el de un hombre apasionante y apasionado por todo: las mujeres, la literatura y la política. Y, por encima de todo, la vida y la libertad. Continuar leyendo “Flotats, el gran insolente”

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El canon de los musicales

LOS MISERABLES

Los miserables celebra estos días veintincinco años de éxito en Londres, la ciudad donde se estrenó el 8 de octubre de 1985 la ambiciosa apuesta del productor Cameron Mackintosh y el director Trevor Nunn, basada en la monumental novela de Victor Hugo -inevitablemente masacrada, dada su extensión, aunque extractada su esencia con acierto-, y a la que Claude-Michel Schönberg puso música con maestría. Continuar leyendo “El canon de los musicales”

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Espert, por la puerta grande

LA VIOLACIÓN DE LUCRECIA

Hay espectáculos en los que, inevitablemente, la atención sobrepasa al objeto para centrarse en el sujeto. Más allá de ser un bello y violento poema de Shakespeare -un texto de juventud, seguramente, desconocido para mucha gente-, superlativo en algunos de sus versos y de hondo calado trágico, el nuevo montaje del Teatro Español, La violación de Lucrecia, se convierte en un acto de reivindicación. Un pedestal para una inmensa actriz, Nuria Espert, a cuya fama no han hecho justicia en los últimos años sus trabajos, bien por sus elecciones -pienso en el fiasco de Hay que purgar a Totó-, por ella misma, ya saben que el mejor escribano hace un borrón -en un montaje interesante como Play Strindberg su aportación fue irregular-, o incluso porque no hubiera batutas que la ayudaran a brillar. Continuar leyendo “Espert, por la puerta grande”

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Qué tristes años 20

EL MAL DE LA JUVENTUD

En contra del tópico de los alegres años 20, Ferdinand Bruckner dibujó en 1926 un cuadro pesimista: los protagonistas de La enfermedad de la juventud (el mal en esta traducción) se entregan al desencanto, el sexo y el victimismo. Los Desirée, Alt, Freder y Marie de la Viena de 1923 reflejan en parte a la actual juventud, aunque ésta parezca más inquieta por saber quién será nominado en el reality de turno que por leer a Novalis. Continuar leyendo “Qué tristes años 20”

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Toda una señora

LA VIDA POR DELANTE

Como ocurría con El señor Ibrahim y las flores del Corán, en La vida por delante, texto también de un autor francés, se sonríe a la vida. Pero no sólo de empatía viven Éric-Emmanuele Schmitt y Romain Gary –autores de aquélla y ésta, respectivamente–, que añaden a la receta la oportuna amargura para que el pastel no empalague. «La vida por delante» es el retrato de los últimos días de una vieja prostituta. Una fracasada a todas luces, aunque haya conseguido que los pequeños a los que adopta, sus queridos “hijos de puta”, como dice sin tapujos el sensible Momo, su favorito y el único que permanece a su lado, la quieran como a una madre. Continuar leyendo “Toda una señora”

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Tolcachir le hace justicia a Miller

TODOS ERAN MIS HIJOS

Al contrario que Albert Camus, entre su madre y la justicia, el iracundo Chris Keller no escogería a su madre. O, en su caso, a su padre. Y ahí reside la tragedia de Todos eran mis hijos, un texto inmenso de Arthur Miller que ya en su día sacudió a la sociedad norteamericana y que, décadas después de su estreno en 1947, no deja de sorprender. Suerte de Willy Loman en permanente batalla con su pasado, sobre Joe Keller cae como un alud la condena de la América que quiso limpiar su conciencia tras la Segunda Guerra Mundial. Y la fábrica de recambios para avión del protagonista es la herida abierta que marcará a la larga a la familia. Continuar leyendo “Tolcachir le hace justicia a Miller”

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