Lope a través del espejo

"El castigo sin venganza", dirigido por Helena Pimenta
Beatriz Argüello y Rafa Castejón, en la obra / Foto: Sergio Parra
EL CASTIGO SIN VENGANZA

Regresa a Madrid, con aroma a despedida, El castigo sin venganza, una producción de 2018 de la CNTC dirigida por Helena Pimenta, que cedió hace meses el testigo de la compañía pública a Lluís Homar. Se me había escapado esta producción en su estreno y me he acercado a verla ahora. Es algo que recomiendo hacer a todo lector: este Castigo sin venganza, texto sombrío y duro, es uno de los más bellos montajes de la CNTC de los últimos años. Continuar leyendo “Lope a través del espejo”

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Estados lisonjeros

"La vida es sueño", dirigida por Helena Pimenta, CNTC

LA VIDA ES SUEÑO

El montaje de La vida es sueño que acaba de estrenar la Compañía Nacional de Teatro Clásico viene a ser el cierre de un círculo, un fin de ciclo con guiño: cuando Helena Pimenta asumió la dirección de la CNTC en 2012 eligió este mismo título para su debut, con aquella soberbia puesta en escena que tenía a Blanca Portillo devorando el escenario en la piel de Segismundo. Hoy, Pimenta dice adiós para ceder el testigo institucional a Lluís Homar, y el mismo título, de nuevo con versión de Juan Mayorga, sube al escenario. Continuar leyendo “Estados lisonjeros”

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El imperio de Portillo

LA VIDA ES SUEÑO

Los grandes textos a menudo hacen grandes a los montajes, pero el camino es de ida y vuelta y también un gran montaje puede realzar a un clásico, situándolo en el lugar que merece ocupar y erigiéndose como un pedestal de carne e ideas para sus versos. Que Helena Pimenta haya elegido La vida es sueño como su primer estreno al frente de la Compañía Nacional de Teatro Clásico era hasta ayer una declaración de intenciones arriesgada, pues un corolario al principio expuesto al comienzo es que los grandes textos conducen también a las mayores caídas. Continuar leyendo “El imperio de Portillo”

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Sombras que caminan

MACBETH

Escocia, durante el paréntesis sangriento de Macbeth, es un lugar oscuro y arbitrario en el que la vida nada vale. El teatro contemporáneo ha buscado a menudo aproximaciones estéticas a esta idea: el Macbeth de María Ruiz en 2004 o el de Carles Alfaro en 2008 exploraban territorios similares de angustia y penumbra. Pero la nueva propuesta de Helena Pimenta y la compañía Ur Teatro da un paso más y no sólo reafirma a la directora y los suyos como grandes conocedores de la esencia shakesperiana, sino como creadores capaces de generar sorpresa.

Pimenta emplea un sistema de llamativas proyecciones sobre una suerte de ciclorama de doble capa y logra que los ejércitos, la corte o la aparición de las brujas transmitan desasosiego. Hay algo de muerte, de fantasmagórico, en todos ellos. Parece que fueran, como dice al final Macbeth en sus célebres líneas, sombras que caminan.

En este tétrico “Macbeth” de estética de entreguerras, Pimenta borda una versión ajustada del verso de Shakespeare, que pone al servicio de sus actores

Pimenta explota estos recursos tecnológicos sin olvidar que hace teatro: el actor, en primer plano, logra una combinación que cautiva. En este tétrico Macbeth de estética de entreguerras –las casacas de cuero son la seña de identidad del hermoso vestuario de Rosa García Andújar–, Pimenta borda una versión ajustada del verso de Shakespeare, que pone al servicio de sus actores.

En este apartado llega el “debe” del balance: hace falta más trabajo de entonación en algún caso. José Tomé encabeza la compañía, pero su Macbeth no es la mejor elección, por voz y cadencia. No aparece en ningún momento el guerrero airado y cruel, aunque mejora cuando, ya coronado y en calma, juega con ironía en la corte. Sería un buen Claudio a todas luces. Pero Macbeth exige otro tipo de energía.

A su lado, ganan la potente Lady Macbeth de Pepa Pedroche, provista de maldad sutil –aunque en algún momento se deja llevar también por el aspaviento– y el duro McDuff de Óscar Sánchez Zafra. Que una joven actriz, Belén de Santiago, dé vida a Malcom, tampoco funciona bien. En su conjunto, en cualquier caso, este Macbeth es una brillante y original versión.


Autor: William Shakespeare. Versión y dirección: Helena Pimenta. Escenografía y dirección de audiovisuales: José Tomé. Intérpretes: José Tomé, Pepa. Pedroche, Óscar Sánchez Zafra, Javier Hernández-Simón, Tito Asorey, Belén de Santiago, Anabel Maurín. Teatros del Canal. Madrid. .

Crítica publicada originalmente en La Razón, recogida en Notas desde la fila siete (Diciembre 2011).

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