Un gran carnaval

Arias y Bécares, en la obra
NEKRASSOV

Hacía tiempo que no disfrutaba tanto con una obra de teatro de la que supiera, a ciencia cierta, que aspira a adoctrinarme sin pudor. En 1954, Jean-Paul Sartre había visitado la URSS y elogiado su sistema. En 1956, se había desdicho, más o menos, y distanciado del régimen soviético en El fantasma de Stalin. Escrita entre medias, en 1955, Nekrassov es una comedia total e inesperada de Sartre y todo lo que uno puede esperar del entusiasta que aún no había perdido la venda: un ataque despiadado al capitalismo y a la idea de lo que representaba EEUU y Occidente en el momento en que fue escrita, en plena Guerra Fría, con clara devoción por la ideología marxista. Continuar leyendo «Un gran carnaval»

María de Zayas y el MeToo

 
DESENGAÑOS AMOROSOS

El primer fin de semana del 41º Festival de Almagro deja sensaciones desiguales, con propuestas mejorables (algunas, mucho), otras notables y una brillante que cautivó a quien firma y a buena parte de la crítica. En otra entrada de esta página hablaré de FLDL ’11, el recital de Emilio Gutiérrez-Caba de poemas de Fray Luis de León acompañado de un trío de música de cámara barroca, y trataré también otro recital, hermoso y atípico, el de la cantante colombiana Betty Garcés, con músicas españolas (Turina, Mompou, Granados…) y textos de Quevedo, Góngora, Lope…También allí repasaré De lo fingido verdadero, adaptación en clave bufa de un texto de Lope sobre el juego de la realidad y la ficción en el oficio del actor, a cargo de Palmyra Teatro y KATUM Teatro.

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Picaresca con luces y sombras

Escena de El Rufián viudo llamado Trampagos

DOS NUEVOS ENTREMESES, «NUNCA REPRESENTADOS»

La picaresca es tan nuestra como el esperpento. O como el vino y el queso. Qué se le va a hacer, no somos suecos y nos cabreamos con la corrupción pero celebramos a los rufianes cuando nos hacen reír (no, los que hora menudean en hemiciclos no hacen reír, hablo de los otros). Hoy, como ayer, funciona el género ‘aperitivo’, y da gusto comprobar que el espectador de smartphone se identifica con la germanía –el lenguaje del hampa del Siglo de Oro- y los trasiegos de sus sinvergüenzas. Continuar leyendo «Picaresca con luces y sombras»