Bufones en la orilla

ARGELINO, SERVIDOR DE DOS AMOS

Argelino, servidor de dos amos se une en una nueva y necesaria corriente de teatro comprometido a otra obra interesante reciente, Perro muerto en tintorería: los fuertes, de Angélica Lidell. Formalmente, nada tienen que ver. Pero ambas nadan en las aguas de la denuncia. La compañía Animalario lleva años haciéndolo, a veces con demasiada ideología, como le ocurría a Alejandro y Ana. Lo que España no pudo ver del banquete de boda de la hija del presidente, o incluso a su reciente Marat-Sade. Este Argelino supone un paso adelante para la compañía y uno de sus montajes más inteligentes.

Animalario mira a la actualidad con sorna, como buenos bufones, pero desde una orilla más tranquila, acaso la misma en la que aparecen los ahogados de las pateras que les duelen en cada palabra. La comedia de Carlo Goldoni Arlequino, servidor de dos patrones (1745), les sirve a Andrés Lima y Alberto San Juan como fuente. El viaje del criado campestre en la Venecia del XVIII se convierte en el de un magrebí en la actual Europa del “bienestar”. El hambre de Argelino es pantagruélica, a su pesar. “Tienes tanta hambre que nos comerías”, le dicen al inmigrante quienes le apartan del sistema, después de abusar de su necesidad y apalearlo.

El hambre de Argelino es pantagruélica, a su pesar. “Tienes tanta hambre que nos comerías”, le dicen al inmigrante quienes le apartan del sistema, después de abusar de su necesidad y apalearlo

Curiosamente, aunque Goldoni obró una comedia, este Argelino… apenas divierte. Animalario potencia el drama del inmigrante: su desesperación ante el banquete de los ricos es poderosa. Su mirada, neorralista: Javier Gutiérrez recuerda a veces al Lamberto Maggiorani de Ladrón de bicicletas. Su Argelino es una recreación impecable, por encima del resto del reparto -que está bien en general-, y un personaje que conmueve.

Junto a él, la suramericana que interpreta Pepa Zaragoza es otra cara de la inmigración y un gran trabajo. Europa son puertas que se abren o se cierran, y la sencilla y efectiva escenografía de Beatriz San Juan refuerza esa idea. Hay que agradecer además que Lima y San Juan hayan prescindido del arlequín de rombos en su imaginería. El montaje tiene sus excesos inecesarios, marca de la casa, pero en conjunto resulta valiente y oportuno..


Autores: Andrés Lima y Alberto San Juan San Juan, sobre la obra de Carlo Goldoni. Texto: Alberto San Juan. Director: Andrés Lima. Intérpretes: Javier Gutiérrez, Elisabet Gelabert, Alberto Jiménez, Rosa Manteiga, Nerea Moreno, Pepa Zaragoza, Daniel Moreno. Escenografía y vestuario: Beatriz San Juan. Teatro de La Abadía. Madrid.

Crítica publicada originalmente en La Razón, recogida en Notas desde la fila siete (Enero 2008).

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